
Personaje de la semana HGOIA
Hoy queremos destacar el lado humano y profesional de Jhozaya por servir a los demás, lo que le ha llevado a vivir experiencias transformadoras. 
Ella nos comparte con entusiasmo sus vivencias en misiones médicas a África, donde las condiciones de vida son drásticamente diferentes, por la falta inmersa de recursos, relata con una mezcla de nostalgia y gratitud, pero que, a pesar de las dificultades materiales, lo que más le impactó fue la alegría de las personas que conoció.
“Ellos no sienten que les falta algo. Son increíblemente alegres y agradecidos. No es la imagen de pobreza que solemos ver; son felices con su realidad”, dice, resaltando la riqueza emocional que encontró en esos encuentros. 
Con un gran sentido de responsabilidad, les envía un mensaje a sus colegas: “Nosotros tenemos todo, muchas facilidades y recursos, en lugares donde las oportunidades son limitadas, los médicos generales resuelven problemas complejos porque no tienen otra opción. Debemos aportar más”, enfatiza, recordando la importancia de la proactividad en la medicina. 

Además nos comentó que inició sus labores en el área de emergencia y ahora pertenece al Servicio de Centro Obstétrico. Su inclinación por ginecología es porque definitivamente, es el otro lado de la medicina, “aquí uno es parte del milagro de la vida”. 
Pero si día a día no solo se centra en su carrera, sino también en su papel como madre. “Mi hija, Luciana, me enseña que lo material no es lo más importante. Todo puede acabarse, pero lo que construimos como familia es lo que realmente importa”, reflexiona, subrayando la conexión emocional que tiene con su hija. 

“Servir a las personas es una satisfacción que llena el corazón y perdura con el tiempo”, afirma con convicción. 

Su vivencia es un recordatorio de la fuerza del espíritu humano y la capacidad de encontrar alegría y propósito en medio de la adversidad. Su dedicación y amor por la medicina en su trabajo junto con su compromiso de servir en misiones en África la convierten en un verdadero ejemplo a seguir en el Hospital Gineco Obstétrico Isidro Ayora.
¡Gracias por ser parte de esta casa de salud! 
Nuestra experiencia, un compromiso de vida desde 1951. 

