
Personaje de la semana HGOIA
En el Hospital Gineco Obstétrico Isidro Ayora, donde cada día se teje una red de cuidados y esperanza, surge una figura que refleja la dedicación al servicio de la salud.
Esta semana, destacamos a María Augusta Gutiérrez Yánez, ella es enfermera proveniente de Latacunga, su tierra natal, día tras día, emprende un viaje maratónico desde su hogar en esa provincia hasta Quito, demostrando un compromiso que va más allá del deber: "Viajo todos los días", comparte con una sonrisa que refleja su amor a la profesión. 
Graduada de la Universidad Técnica de Ambato, su camino profesional la llevó primero a impartir clases en un grupo consultor en Latacunga, y luego a desempeñarse como enfermera ocupacional en las florícolas de la región. Finalmente, el destino la guió directamente a nuestro hospital, donde inició en el servicio de consulta de ginecología. 

En su paso por el hospital, María Augusta ha forjado relaciones con sus compañeros, destacando un ambiente de colaboración que fortalece su labor diaria. Sin embargo, en el área del vacunatorio es donde ha encontrado un espacio especial para su pasión. "Me gustan mucho los niños", confiesa con calidez, recordando sus experiencias desde la rural hasta el presente. También ha sido testigo de momentos que tocan el alma, como atender a pequeños pacientes en el plan canguro, con colostomías o botones gástricos: "Me he quedado impactada", nos cuenta, revelando el impacto emocional que estos casos generan en su corazón de enfermera. 

Estos encuentros no solo la marcan, sino que reafirman su vocación por cuidar a los más vulnerables. Lo que más resalta en María Augusta es su amor profundo por la enfermería: "Mi carrera me encanta, me encanta la enfermería, no tengo inconveniente en estar en cualquier seevicio, el que sea". Dispuesta a aprender y a contribuir en esta casa de salud, además enfatiza su deseo de atención directa al paciente y de adquirir nuevos conocimientos.
En esta institución celebramos su trayectoria y le agradecemos por ser parte de esta familia que vela por la salud materno-neonatal.
¡Gracias, María Augusta! 

