
Personaje de la semana HGOIA
Pero más allá del cargo, lo que realmente lo define es su vocación para ayudar a los usuarios, pues para Gonzalo, lo más importante es acompañar a las personas en momentos difíciles, facilitar trámites, estar presente desde el inicio hasta el final del proceso y procurar que todo sea más llevadero para las familias ante una pérdida. 

Recuerda que al inicio no fue fácil, los primeros días fueron difíciles, enfrentarse a la muerte siempre lo es. Sin embargo, con el tiempo encontró fortaleza y sentido en su labor. Nunca sintió miedo, aunque sí vivió momentos que parecían ser desconcertantes. 
A pesar de todo, Gonzalo disfruta su trabajo. Se siente parte de una gran familia, donde comparte, bromea y convive con casi todos sus compañeros. Para él, este lugar es como su segunda casa. 
A pocos años de jubilarse, su mensaje es importante: “ser sociable, llevarse bien con todos y tratar siempre con respeto y apertura tanto a compañeros como a los pacientes, porque al final, más que un trabajo, se trata de humanidad”.

