
Luis, el Guardián Ambiental del Hospital Gineco Obstétrico Isidro Ayora.
En un rincón del Hospital Gineco Obstétrico Isidro Ayora, Luis Alfredo Robayo Villalta, se ha convertido en un pilar fundamental para la gestión ambiental y la seguridad laboral. Desde su llegada en 2011, ha dedicado casi 15 años a transformar la manera en que el hospital maneja sus desechos.
Con dos maestrías en su haber y un título en Saneamiento Ambiental, Luis no solo es un profesional, sino un apasionado defensor del medio ambiente. “Al principio fue duro”, confiesa, recordando los días en que el hospital no contaba con un plan de manejo ambiental. Pero, con esfuerzo y dedicación, logró implementar procedimientos que han reducido los costos de desechos e impacto al medio ambiente.
Su trabajo no se limita a la gestión interna; Luis ha sensibilizado a su equipo sobre la importancia de manejar correctamente los desechos. “Cada uno de nosotros comparte el mismo ambiente con la comunidad”, dice, enfatizando que su labor impacta no solo al hospital, sino a todos a su alrededor.
A través de su gestión, ha ayudado a disminuir los accidentes laborales y ha promovido el reciclaje, convirtiendo al hospital en un ejemplo de sostenibilidad. “Generamos dos toneladas y media de papel y cartón cada tres meses”, explica, mostrando cómo su trabajo contribuye a un futuro más limpio.
Luis no solo se preocupa por el medio ambiente; también tiene un mensaje claro para sus compañeros: “Este es un proceso de calidad que requiere compromiso diario. Siempre debemos pensar en nuestras familias y en cómo nuestras acciones impactan en su bienestar”.
Así, Luis se erige como un verdadero personaje en el Hospital Gineco Obstétrico Isidro Ayora, un ejemplo de dedicación y amor por la salud y el medio ambiente. 


